Durante los días 11 y 12 de julio, coincidiendo con unas pequeñas vacaciones en Galicia, tuve la suerte de participar en una fiesta temática de lo más interesante: el Ribadeo Indiano que se celebra cada año en el municipio lucense de Ribadeo, para homenajear a aquellas personas que por distintos motivos tuvieron que emigrar.
En verdad que todos sus habitantes se implican en el evento, vistiéndose adecuadamente para la ocasión. Allí hubo teatro, visitas guiadas, su célebre certamen de habaneras, conciertos, mercadillo de época... Y en el sencillo encuentro que celebramos junto a un grupo de amigos en los jardines de su Parador -justo después de firmar ejemplares de mis libros en el stand de Librería Vivín-, tampoco faltó otra sesión de cuentacuentos, incluyendo con vistas al mar "El amor azul marino".
lunes, 20 de julio de 2015
lunes, 15 de junio de 2015
Paraguas de chocolate
¡Paraguas de chocolate! Ese fue el detalle que me regalaron los miembros del club de lectura de la Biblioteca Pública "Río Órbigo", ubicada en el municipio leonés de Veguellina de Órbigo, con motivo del encuentro literario que tuvieron conmigo el pasado viernes. En él hablamos sobre mi persona, de mi obra, de las motivaciones que me han llevado a escribir las novelas "Mi planeta de chocolate" y "Siete paraguas al sol", de sus opiniones al respecto... Y por supuesto, reservamos una parte de la tarde para compartir alguno de mis cuentos. Entre ellos, el más entrañable de todos: "El amor azul marino", con el que quise darles las gracias más sinceras por tanta confianza y cariño.
¡De seguro que nos vamos a seguir contando!
¡De seguro que nos vamos a seguir contando!
sábado, 30 de mayo de 2015
Un cuento, una sonrisa
En el marco de la Feria del Libro de Zaragoza, los días 1 y 2 de junio, organizado por la Asociación Aragonesa de Escritores, coordinado por la escritora Mª Pilar Callizo y en colaboración con ASPANOA y el Servicio de Pediatría del Hospital Universitario Miguel Servet, van a celebrarse las XII Jornadas de Lectura de Cuentos "Un cuento, una sonrisa". En ellas, distintos escritores leerán sus cuentos a los pequeños que estén ingresados en dicho hospital, respondiendo de paso a sus inquietudes mientras comparten un ratito de imaginación.
Desde mi condición de participante en una de las ediciones anteriores, confieso que como escritor, como médico y sobre todo como persona, esta experiencia me resultó tremendamente positiva. Tanto, que aun habiendo sido cuentacuentos en tantísimas situaciones, es sin duda una de las que más valoro. Todavía conservo los dibujos que me regalaron los chiquillos y, a pesar de sus circunstancias, la magia de cada sonrisa mientras escuchaban alguna de mis historias.
Desde mi condición de participante en una de las ediciones anteriores, confieso que como escritor, como médico y sobre todo como persona, esta experiencia me resultó tremendamente positiva. Tanto, que aun habiendo sido cuentacuentos en tantísimas situaciones, es sin duda una de las que más valoro. Todavía conservo los dibujos que me regalaron los chiquillos y, a pesar de sus circunstancias, la magia de cada sonrisa mientras escuchaban alguna de mis historias.
miércoles, 27 de mayo de 2015
Érase una vez un libro
La estupenda fotógrafa y amiga Ana Campo ha realizado una exposición fotográfica titulada "Érase una vez un libro", en el que ha puesto sus imágenes a alguno de los libros que más le han gustado. Y entre ellos, tengo el placer de que se encuentre "El amor azul marino".
La exposición fue inaugurada en el Centro Joaquín Roncal de Zaragoza, viniendo de la mano del Ateneo Jaqués, agrupación cultural de Jaca abierta al universo literario.
La exposición fue inaugurada en el Centro Joaquín Roncal de Zaragoza, viniendo de la mano del Ateneo Jaqués, agrupación cultural de Jaca abierta al universo literario.
lunes, 27 de abril de 2015
El milagro de El Vado de Cascajar
Me da mucha alegría compartir que la Diputación Provincial de Soria acaba de editar mil ejemplares del libro ilustrado "El milagro de El Vado de Cascajar", cuya autora es mi prima Jara Baena Martínez. Dicha edición es parte del premio que obtuvo Jara tras alzarse el pasado año con el II Certamen de Ilustración de Cuentos, Leyendas y Tradiciones sorianas para Niños "Fray Conrado Muiños".
La obra narra la historia del caballero Fernando Antolínez, recogida en la cantiga LXIII de "Las cantigas de Santa María" de Alfonso X el Sabio. Fue presentada el pasado 23 de abril, coincidiendo con la celebración del Día del Libro, en las antiguas escuelas de San Estebán de Gormaz (Soria).
Jara estudia en la actualidad Publicidad Creativa en la Universidad de Lincoln (Inglaterra), teniendo yo el honor de que la primera portada de libro que editó fuese para mi obra "El amor azul marino" (versión kindle), tal y como se presenta en la plataforma Amazon.
La obra narra la historia del caballero Fernando Antolínez, recogida en la cantiga LXIII de "Las cantigas de Santa María" de Alfonso X el Sabio. Fue presentada el pasado 23 de abril, coincidiendo con la celebración del Día del Libro, en las antiguas escuelas de San Estebán de Gormaz (Soria).
Jara estudia en la actualidad Publicidad Creativa en la Universidad de Lincoln (Inglaterra), teniendo yo el honor de que la primera portada de libro que editó fuese para mi obra "El amor azul marino" (versión kindle), tal y como se presenta en la plataforma Amazon.
sábado, 18 de abril de 2015
Azules marinos para una Antología
Ayer por la tarde presentamos en la Biblioteca Pública de León un libro singular: "Antología de comedia y humor", de Ediciones Irreverentes. En su salón principal, ante un público tan entregado como agradecido, nos reunimos el coordinador de la edición Chema Rodríguez-Calderón, el dramaturgo y tenor Carlos Álvarez Méndez, y yo en mi condición de coautor de la obra, con mi texto "La vuelta al mundo en casi ochenta cuentos".
Sinceramente, resultó una presentación estupenda, de lo más divertida y reflexiva, llena de humor, sonrisas, lecturas dramatizadas y corazón. Además, aproveché ese momento para compartir con los asistentes mi cuento más personal: "El amor azul marino".
Mil gracias a Chema por su amistad y por haber incluido en esta antología un escrito lleno de cuentos... A Carlos por su cercanía y ofrecernos uno de sus textos para que disfrutásemos de él... A la dirección y al personal de la Biblioteca por todas las facilidades dadas... Y a Ediciones Irreverentes, Premio a la Mejor Labor Editorial 2014 por la Asociación de Autores de Teatro, por su apuesta incondicional por este género.
Sinceramente, resultó una presentación estupenda, de lo más divertida y reflexiva, llena de humor, sonrisas, lecturas dramatizadas y corazón. Además, aproveché ese momento para compartir con los asistentes mi cuento más personal: "El amor azul marino".
Mil gracias a Chema por su amistad y por haber incluido en esta antología un escrito lleno de cuentos... A Carlos por su cercanía y ofrecernos uno de sus textos para que disfrutásemos de él... A la dirección y al personal de la Biblioteca por todas las facilidades dadas... Y a Ediciones Irreverentes, Premio a la Mejor Labor Editorial 2014 por la Asociación de Autores de Teatro, por su apuesta incondicional por este género.
martes, 14 de abril de 2015
Felicidades, papá
Hoy habría sido el cumpleaños de mi padre. ¡Y qué mejor manera de recordarle que compartiendo lo que en su día escribí en "El amor azul marino" sobre él!
Estés donde estés, te seguimos queriendo. ¡Felicidades, papá!
¡Qué difícil resulta describir a papá! Un aragonés lleno de carácter, gigante y cabezudo, con tantas anécdotas en la mochila. De niño vivió inmerso en la posguerra, reconociendo sin tapujos haber pasado hambre.
Un día, otro alumno del colegio -al menos colegio es lo que ponía en la puerta de aquel patio- trajo una mandarina para el postre. La encerró con cremallera en el bolsillo del abrigo, pero mi padre le vio. Se pasó toda la clase maquinando cómo hacerse con el manjar. Ladino de juguete, la tomó en un descuido y se la llevó a la boca. Las cáscaras le hubieran delatado por lo que tuvo que ingerirla sin pelarla. Nadie descubrió nunca cómo se produjo semejante delito.
Poco después consiguió el puesto de recadero en un convento. Su trabajo consistía en llevar cajas y cajas, a cuál más pesada, de una punta a la otra. Tal vez por eso no creció lo suficiente.
Aun cuando a veces le pagaban con picadura para fumar, nunca tuvo problemas en el servicio. Hasta que un día una monja le puso en tentación. Le pidió que llevara a casa de otra novicia dos barras de pan. Pan de masa, de trigo, de harina, del que todos hablaban y ninguno conocía. ¡Tiene que saber a gloria!
Juró dar solo un mordisco en uno de los cuscurros Luego, que de dos no pasaría. Fueron tres, y cuatro, y cinco. Al llegar a casa de la hermana, apenas quedaban migas. De nada sirvieron sus ocurrencias y estuvo a una firma del reformatorio. Debería haber sabido que ciertos alimentos no se cuecen para los diablillos...
Estés donde estés, te seguimos queriendo. ¡Felicidades, papá!
¡Qué difícil resulta describir a papá! Un aragonés lleno de carácter, gigante y cabezudo, con tantas anécdotas en la mochila. De niño vivió inmerso en la posguerra, reconociendo sin tapujos haber pasado hambre.
Un día, otro alumno del colegio -al menos colegio es lo que ponía en la puerta de aquel patio- trajo una mandarina para el postre. La encerró con cremallera en el bolsillo del abrigo, pero mi padre le vio. Se pasó toda la clase maquinando cómo hacerse con el manjar. Ladino de juguete, la tomó en un descuido y se la llevó a la boca. Las cáscaras le hubieran delatado por lo que tuvo que ingerirla sin pelarla. Nadie descubrió nunca cómo se produjo semejante delito.
Poco después consiguió el puesto de recadero en un convento. Su trabajo consistía en llevar cajas y cajas, a cuál más pesada, de una punta a la otra. Tal vez por eso no creció lo suficiente.
Aun cuando a veces le pagaban con picadura para fumar, nunca tuvo problemas en el servicio. Hasta que un día una monja le puso en tentación. Le pidió que llevara a casa de otra novicia dos barras de pan. Pan de masa, de trigo, de harina, del que todos hablaban y ninguno conocía. ¡Tiene que saber a gloria!
Juró dar solo un mordisco en uno de los cuscurros Luego, que de dos no pasaría. Fueron tres, y cuatro, y cinco. Al llegar a casa de la hermana, apenas quedaban migas. De nada sirvieron sus ocurrencias y estuvo a una firma del reformatorio. Debería haber sabido que ciertos alimentos no se cuecen para los diablillos...
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